05 Abr Doble ración de Studio Ghibli

Siempre he pensando que hay dos formas de ir al cine:

1 – Ir a VER una película. Es como un ritual. Hay películas que antes de su estreno, sabes que acabarás en una butaca viéndolas. Cuando se acerca la fecha, lo hablas con la pareja, con los amigos, con más o menos antelación, y efectivamente: acabas en la butaca viendo tu película. De ahí saldrás más o menos contento por haberla visto o por lo que esperabas de ella. Con un poco de suerte, habrás visto algo digno de Oscar; y con mala, el mayor engaño que un director te intenta colar sin tener en cuenta la inteligencia del público (Esto va por ti, Jurassic World).

2 – Ir a DISFRUTAR una película. Esto es algo que muy rara vez pasa. Suele suceder cuando ha pasado el suficiente tiempo como para que haya consenso general, y ya sepas que vas a comprar. Puede ser que no, tal vez tu tengas confianza en la película, en quién la ha dirigido, en quienes están detrás de las herramientas del cine y sepas que vas a salir contento de esa película pase lo que pase. Porque lo conoces bien, porque sabes lo que vas a ver.

Por eso quiero recomendaros siempre la segunda forma de ir al cine. Y es que estos días, es posible hacerlo. Deberíais ir al cine. Rápido. Si puede ser hoy, mejor que mañana. Y no, ni se te ocurra ir a ver Batman Vs Superman, Deadpool, Kiki ni nada de eso, porque para esas siempre habrá tiempo. Y lo normal es que salgas siempre medio satisfecho. No cuando hay en cartelera dos películas del Studio Ghibli, el estudio de animación japonés con más renombre del mundo. Si no sabéis qué es Studio Ghibli, lo conoceréis ahora tan solo en cinco palabras: ¡PRINCESA MONONOKE y VIAJE DE CHIHIRO!

Por eso es que he ido al cine este fin de semana a disfrutar dos películas. Porque eran de Studio Ghibli. Sabía que iba a comprar. Y por supuesto, no han decepcionado.

¿Que películas son?

EL CUENTO DE LA PRINCESA KAGUYA

Esta película del 2013, estrenada al mismo tiempo que “El viento se levanta” (Hayao Miyazaki) no se esperaba para España. De hecho es todo un milagro que la hayan puesto tras el duro golpe que se llevo en la taquilla japonesa. Pero aún así, bienvenida sea. La historia narra la historia de una niña nacida de una caña de bambú, la cuál crían unos granjeros de la mejor manera que pueden hasta que la chica acaba convirtiéndose en princesa con el nombre de Kaguya. Su destino estuvo siempre escrito, y por ello y por su belleza atrae las miradas de los hombres más poderosos de Japón, incluido el Emperador. Ante las ataduras de una sociedad tan estricta como la oriental, Kaguya busca respuestas de su origen con un espíritu de libertad incontenible.

Basada en una historia tradicional japonesa, esta obra dirigida por Isao Takahata (“La tumba de las luciérnagas”) narra con una belleza visual como nunca antes se había realizado en Studio Ghibli. Cada plano es un cuadro de una belleza sublime, las acuarelas, carboncillos, la luz, la gama de colores es simplemente un regalo para los ojos Normal que tardara más de 8 años en realizarse. Para todos aquellos que piensan que lo mejor es solo que hace Pixar, aquí tienen un ejemplo de como el simple trazo puede ganar a todo un entramado virtual. Todo este arte impresionista harías las delicias de Monet si fuera director de fotografía, y en el público consigue dejar huella, y mucha.

Una película que no merece pasar desapercibida. No, tras ver que tiene una de las mejores escenas jamás realizadas por Studio Ghibli. La huida de la princesa el dia de su nombramiento es, en mi opinión, una de las mejores escenas jamás realizadas en la animación japonesa. Todo el simbolismo que refleja, el caos en sus trazos, borrones, la gran significación que tiene para la historia y el impacto que deja en el espectador. Simplemente ¡TENÉIS QUE VERLO! La mejor película desde Viaje de Chihiro, en mi opinión.

EL RECUERDO DE MARNIE

La 22º película de Studio Ghibli y última hasta la fecha. Estrenada a finales de 2015 en el Festival de Gijón, llega ahora a los cines tras ser doblada (porque en este país doblan hasta el lenguaje de signos…). Sea como fuere, es también una buena película, un anime para adultos. Una historia que si bien tarda en tomar el ritmo necesario, y te mantiene demasiado tiempo en el desconcierto, es buena. Con un estilo anime mucho más sobrio, pero precioso a la par.

Hiromasha Yonebayashi dirige su segundo film en el estudio, y lo hace tocando temas muy complejos: el odio hacia uno mismo, la sensación de soledad, la incomprensión y la desconexión hacia la sociedad. La propia protagonista Anna comienza la película diciendo “Hay un gran círculo en el mundo, y cada uno se sitúa a un lado. Todos están en el interior, y yo en el exterior“. Por alejarse de la sociedad tanto, e imbuirse en si misma sus padres deciden mandar a Anna a pasar un tiempo con sus tios al campo. Alli conoce a Marnie, una chica habitante de una casa abandonada de día, pero que por la noche cobra vida. El tiempo les hará conectar como nadie nunca la ha hecho, aunque Anna no se explica porqué sueña con Marnie, ni que se esconde tras los secretos de la casa.

Tal vez no sea la película más impactante, porque puede que peque de cursi, y tiene algunos fallos de guión (pero hay que permitírselo al comprender el final). Pero aun así es una película de una historia desgarradora, contada a través de un vínculo de amistad. Muy buena película.

Dos películas, a las que hay que sumar “El viento se levanta” (Hayao Miyazaki) en 2013 que dejan muy buenas sensaciones en crítica y audiencia, una lástima que no tanto en taquilla. Pero ¿y qué? Yo no quiero un Batman Vs Superman Vs Kaguya en recaudación, no me interesa. Yo solo quiero que películas como las de Studio Ghibli tengan la oportunidad de estar  en cartelera. El público que quiera ir, irá. Porque sabe cuál es el cine que se disfruta, y cuál el que solo se consume.